miércoles, 14 de noviembre de 2007

Habla D-Mat


“El Pasticho no es lo que era”

Se acabaron las incógnitas. Después de un largo silencio, y por pura casualidad, D-Mat se descubre. Dio el primer paso y se confesó. No está arrepentido y dice este blog no merece que él siga escribiendo.

Una noche de estas se sinceró, porque le dio la gana. Confesó. Sin preguntarle nada. Después de tanto tiempo creía haberlo olvidado. Yo veía televisión y él empezó a hablar. Ya no le parecía divertido merodear sin rostro y era el momento de darse a conocer. Cuando escuché aquello empecé a hilar situaciones y mi rostro representó al de un verdadero idiota. Ya poco importaba aquel sitcom que tanto me distraía. Él seguía hablando, comentando cómo armó todo aquello. Me incomodó. Lo detuve un segundo. “No me jodas”, le dije. Empezó a reír. Ya mi idiotez resultaba incómoda, hasta para mi. Entonces le propuse una entrevista. Accedió. De inmediato busqué mi grabador, no quería perder la oportunidad. En el fondo temí que se arrepintiera, pero él parecía muy seguro. Mucho más que yo. Definitivamente siempre supo muy bien lo que hacía.

“Salgo a la luz porque la gente no sabe quién es D-Mat. Muchos querrán hablar conmigo para saber por qué les hice eso”.


Por mucho tiempo D-Mat se convirtió en un personaje que merodeaba por los textos de este blog. Poco a poco se hizo famoso y odiado. Su identidad, un enorme signo de interrogación. Mucho se habló de quién podía ser. Casi todos fuimos sospechosos. Ahora, este personaje decidió darse a conocer. Estaba frente a mi, descubriéndose.

¿Qué es D-Mat?

D-Mat accedió a dar la entrevista sin ninguna objeción. Llegó, confesó, habló por largo rato. No se puso nervioso cuando se encendió el grabador. Pensaba muy bien cada respuesta.

“El pesudónimo viene por el jugador japonés contratado por Boston, a principios de año, Daitzuke Matsuzaca. En algunos artículos de prensa a él lo llamaban D-mat y yo agarré ese nombre como protagonista de la historia. Para los que leen de béisbol podía ser fácil descubrir el significado, para otros no. Creo que cayó como anillo al dedo. Para dar alguna pista, a veces firmaba como D-mat el K. Todos saben que la “K” se refiere a los ponches”.

Aseguró que antes de tener nombre comenzó a comentar los textos como anónimo. “En esa época comentaba lo que me gustaba, lo que me parecía bueno del blog. Siempre eran comentarios buenos, favorables al blog. Luego, pensé en crear un personaje ficticio y me tomé un par de días en elegir qué nombre le iba a poner. Nunca pensé que la influencia para ello iba a venir del béisbol.”

Para el ficticio D-Mat nada fue fortuito. Todo lo pensó muy bien. Todos sus movimientos eran parte de un plan. En el colegio aprendió francés y utilizó ese idioma en algunos de sus comentarios para dar alguna pista, que pasó desapercibida. “Comencé comentando sólo algunos posts. Quería que la ficción fuera creciendo. Desde el principio planifiqué todo. Quería ser el actor principal del blog.”

La evolución del personaje

Asegura que todo comenzó de forma intermitente. La idea era hacerlo poco a poco. Comentaba sólo en algunos posts. El plan daba marcha. “ Siempre pensé en escribir, como D-mat, a quienes me disgustaban como escribían. Me metí con todo el mundo. Hubo unos, como Luis Carlos, que no se metieron en la partida. Creo que no se querían arriesgar a ser mis víctimas”.

Constantemente pensaba que lo podían descubrir. Por eso, fue muy cuidadoso en todo momento. “Nunca escribí lo mismo. Siempre me fui por distintos rumbos. Siempre critiqué distintas cosas; algunas sin sentido, en donde no cabía la crítica”

“Siempre que escribí, me metí en el personaje. A veces escribía y no era yo. Inventaba cosas. En ocasiones, daba pistas para que me descubrieran. Los que me conocen podían saber que era yo.” A pesar de no conocer a todos los que participan en el blog, siempre trató de dejar alguna evidencia.

Por momentos no puede ocultar la enorme satisfacción por sentirse un vándalo. Además, no se sonroja al afirmar que su ausencia marcó el rumbo definitivo del blog. “Cuando desapareció D-mat el blog cayó. Desapareció D-Mat y El Pasticho no fue nada y ya no lo es.”

“El Pasticho soy yo”

En un tono sin desparpajos y hablando siempre en tercera persona comenta que “todos tenían que ver con D-mat. El pana era el que hacía el blog”.

Su función la tenía bien clara. “Criticaba sus defectos. Que te critiquen un artículo es bastante feo, porque el texto muchas veces refleja lo que piensas, lo que sientes. La crítica no es fácil de asimilar. Mis comentarios causaban ira en los participantes del El Pasticho. Yo disfrutaba. Me reía. Veía a aquellos tipos molestándose en responder mis comentarios. Si responden dan alas para que siga.”

D-Mat siempre se caracterizó por ser atorrante e incómodo. Bajo ese nombre insultó a muchos. A pesar de no estar arrepentido, sabe que dijo “cosas incorrectas.” Recuerda un episodio en particular. “Me metí con Sánchez. Quise armar un revuelo, saber quiénes eran sus amigos, quiénes lo defendían. Creo que lo llamé homosexual. Mis disculpas.”

Criticar sin parar

“A veces no era yo el que escribía, era el personaje. De eso se trataba. No pensaba las cosas, pero las tenía que escribir, porque de eso se trataba. La ciencia del personaje era criticar sin parar, sin tener bases ni fundamentos para hacerlo.”

Lo que más le impresionó siempre fue la importancia que algunos le dieron en su momento a “algo irreal, a alguien que no conocen.” Sobre su desaparición señala que “ya la gente no estaba posteando en el blog, entonces no tenía importancia. Ya no le daban la importancia que tenía antes. D-mat no se merecía escribir en ese blog.”

“El Pasticho no es lo que era. Ya es un sitio que quedó para el recuerdo. No es un blog visitado por la gente. Postean por compromiso. Antes era diferente. Publicaban porque querían. Le dedicaban tiempo.”

“Estoy en la edad de molestar”

Detrás de D-Mat está un adolescente. “Tengo 15 años. Estoy en la edad de ver quién aguanta, de ver quién puede. Muchos no aguantaron, muchos dejaron de postear. Flequillo dejó de escribir, porque apenas publicaba, ya estaba yo metido en la computadora escribiéndole alguna respuesta”.

En todo momento, este estudiante de cuarto año de bachillerato asegura que logró sus objetivos. “Quedé en la conciencia de todos. Quería que todos hablaran de mi y lo logré. Todos hablaron de mi”.

Un chamo que buscaba fama, que quería jugar con nosotros, que ofendía para molestar. Sin dudas en mi lo logró. Después de su espontánea confesión mi rostro no pudo ocultar una expresión idiota que aun permanece mientras escribo. En ese instante me reconocí vulnerable, una vez más, ante las mismas travesuras de siempre. Ahora todo tenía sentido. D-Mat es Ronald Santamaría, mi primo menor, que esta vez sí me pudo joder.

4 comentarios:

muvimeiquer dijo...

Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaajjaja....

Que vaina más buena, jejeje...

La Maga Despeinada dijo...

Me estás jodiendo, verdad?

Ronald Santamaria. dijo...

Saludos
Creo que fue un buen juego, lo disfruté , espero que luego de saber quién era D-MAT no tomen represalia contra mi xD =)
Pasenla bien chicos. Esto es para disfrutar. Ya no creo que le den más importancia a d-mat. Todos aprendimos de él y una de las cosas qué buscaba era la tolerancia, el comprender y respetar comentarios adversos a tu ideología.
Gracias Totales.
Los quiero.
Abrazo especial y afectivo para el gran hijo, litro , acuario escritor, manto, a ti también chamodel114.

ronald_santamaria@hotmail.com
Para cualquier duda.
Bless

Manto dijo...

Que quéééééééé????
No me lo creo.
Culparon a medio mundo, todos éramos sospechosos...
No te preocupes, Ronald Santamaría, sabes lo que decía mi bisabuelo mafioso?
Que la venganza es un plato que se come frío
uyyyyyyyyyyyyyyyy
Otro abrazo inmenso para ti.
Por cierto, con rencor y todo, te vooy a agregar al msn jejejejeje