domingo, 3 de junio de 2007

Pequeñas cosas que mi abuela no debe leer


Capítulo 3
Mi amiga Zafiro

Hay una luz que la arropa y ella hace lo propio con un tubo recién cromado que apunta a las nubes dibujadas en el techo. La cadencia de Zafiro puede cautivar a cualquiera. Tiene dominio de todos sus músculos y se nota desde donde estoy sentado. Con sus ojos grandes y su melena rebelde es el centro de atracción de todo el local. La gente le grita, los viejos le dan plata y yo la miro y rindo el trago, porque no hay dinero para otro más. Hay noches en las que prefiere usar la calle para estar de tú a tú con el soberano sin que ningún chulo se interponga. Zafiro es una buena mujer, pero sus ex maridos han sido malos y de eso hemos hablado hasta que se hace de día, porque puedo decir que si algo sabe hacer bien mi amiga Zafiro es hablar y, cómo no, escuchar. Es discreta y la confidente ideal. A mi me encanta charlar por horas con ella, porque de alguna forma también me gusta, como a ella, ver a los ojos. Nunca me dio pena sentarme a su lado y tratarla como se merece, como a una buena mujer. Una madre/hembra, que trabaja y se desvela y habla tan bonito de su carajito que cualquier guarapo se pone aguado. Nunca quise subir a la pieza con ella por temor a enamorarme. Es mejor seguir como amigos y no mezclar las cosas. Quién me aguanta después, enamorado de Zafiro, entrando al local a buscarla para contarle ligero del guayabo que llevo por su culpa.

Próximo capítulo: La identidad de d-mat.

4 comentarios:

d-mat dijo...

Querido Chamo (Obvio lo del 114 porque me parece ridículo), creo que he formado una importancia dentro de este círculo, siempre por valorar o criticar el escrito, mi identidad no la sabrás ni por dirección IP.

elchamodel114 dijo...

Querid@ d-mat:
Sabía que un masaje a tu ego te haría reaparecer! Ya te extrañaba por acá. Me asusté por un momento. Pensé que se te había terminado la concesión.
Siga en lo suyo, que yo haré lo mio.
Bienvenido al círculo, otra vez!

Acuario Escritor dijo...

XD

flequillo dijo...

Si Zafiro lee este texto se enamora, señor.


Besos!