domingo, 24 de junio de 2007

+Ari presenta: Do you see music?


Esto que les dejo aquí es un simple juego para el ocio que nos invade los domingos.

Do you see music? es una ilustración creada por Virgin Digital junto a Ipod (Apple) en el año 2005 para poner a funcionar nuestro celebro a través de un juego de "predicción" e interpretación sobre conocimientos musicales.

El juego consiste en encontrar los nombres de 70 artistas o bandas dentro del ámbito musical a través de los diferentes objetos o escenas alegóricas que se encuentran dentro de esta ilustración.

El domingo que viene les dejo la ilustración con las respuestas!

Nota: Como obviamente no puedo subir la foto en tamaño original, para verla deben linkear en esta dirección http://i92.photobucket.com/albums/l1/masaria2006/75bands3uy.jpg

jueves, 21 de junio de 2007

Ojos Glaucos



La extraño ¿saben?

Siento que no la veo desde hace tanto tiempo como años lleva el mundo. Si la eternidad me sorprende de nuevo, y después de sobrevivirla me vuelvo a encontrar con ella (la chica de ojos glaucos), estoy seguro de que seguirá siendo la misma. Llevará puesta su mejor sonrisa (la que usa a diario) y pese a creer que se encuentra terriblemente despeinada, se verá tan sexy como de costumbre. Ojalá y me reconozca también y me dedique el mismo abrazo inocente que aprendió a darme el segundo día de universidad. Ojalá y me estampe su beso en la mejilla y me diga con su voz de eterna niña "te quiero tanto...".

Aunque no lo crean, a todos ustedes los he sentido cercanos de un modo u otro en los días en que me siento solo. Leo sus líneas de oídos al desnudo, de crónicas fantásticas, de foros, de sueños y recuerdos, de diarismo, de mascotas, de humor y de rabia... y los siento a mi lado. Pero de ella no sé nada hace mucho tiempo.

Aún tengo ganas de comer picante en su casa, tomar café y comer torta. De ir al cine y de mandarle sus saludos a la Nena. Creo que jamás me he dado el permiso de ir con ella al cine (y que me perdone si mi Alzheimer me robó el recuerdo) o de invitarla a comer alguna hamburguesa a un restaurante basura, solos ella y yo.

Sin embargo la recuerdo. Deseo leer su risa en este sitio.

Dicen que la diosa Atenea era de ojos glaucos... ojalá y no se trate de ella (detestaría tener que viajar hasta el Olimpo para tener que volver a saber de ella).

Preescolar universitario

Estaba el gobierno ton
bailándonos reggaeton,
la calle se puso caliente
y la PM se quemó.
La culpa la tuve usted
de esa plomamentazón
pod no desile a Bednal
de la manifestación
Canción infantil de la era de protesta

martes, 19 de junio de 2007

diste en el clavo - el clavo dió en ti


a los que sí creen en el destino

domingo, 17 de junio de 2007

Lo más bello

Existe alguien a quien le tengo un cariño infinito que va más allá de toda racionalidad, pero al que pocas veces se lo he expresado como se debe. Un alguien al que le encantan los helados y es capaz salir a recorrer la ciudad entera un 25 de diciembre o 1º de enero para finalmente encontrar lo buscado, y en ese momento ser demasiado feliz y demasiado niñito –a juzgar por la manera en que ve la barquilla y se la come-. En esos momentos yo soy su compañera fiel, voy con él a dónde sea, sin importar hora ni feriados, y si estamos juntos en un centro comercial no nos vamos sin la respectiva tinita o barquilla en la mano. Para nada compartimos el gusto por los mismos sabores pero no importa, igual probamos los de cada uno y asentimos con gusto.

A esa persona adorada la he querido desde siempre y la he admirado como a nadie. Es el ejemplo, la referencia para todo, el modelo. Por quien he hecho cosas desde chiquita, no para que me premiara porque así no nos educó, sino porque me nacía y sentía que lo merecía. Nunca dejó de ser mi representante en el colegio ni dejó de distinguirse entre la veintena de madres que buscaban la boleta. Lo mismo hizo durante el bachillerato.

De mi infancia con él recuerdo dos cosas. La primera, una época en la que lloraba apenas me dejaba en la puerta del salón. Mi respuesta era que la maestra de la tarde gritaba, me asustaba y no me gustaba. La causa verdadera era que lo extrañaba. Nunca se lo dije. Años después me enteré de que en esos días él no si iba apenas me dejaba, sino que se quedaba por allí, oculto para no darme el gusto de verlo (qué cruel!) pero vigilante por si mi llanto era producto de algún cuadro viral.

La segunda, y que se repitió desde 1º hasta 6º grado, fue su orgullo y faceta de entrenador deportivo cuando nos tocaban las “Mini-olimpíadas”, justo en el aniversario del colegio. Los padres eran los jueces de diversas competencias: lanzamiento de jabalina, salto largo, relevo, 100 mts planos y resistencia (400mts planos). Era buena en la carrera de velocidad. Siempre corrí los 100 metros y siempre los gané (modestia aparte). Ese día llegaba equipada con un termo inmenso lleno de Gatorade y escuchaba atenta sus consejos antes de cada competencia (él se escapaba para verme, no podía ser juez de las disciplinas donde yo competía). Fueron seis momentos y seis años en los que disfrutamos juntos del deporte. Luego no se dio más con tanta pasión.

Siempre recuerdo la vez que gané los 400 metros planos (vuelta completa al Olímpico que hoy luce remozado). Me dijo: “No es que vas a apretar la chola desde la salida, no. Empieza lento, piano piano, hasta allá. Luego sube el ritmo y empieza a acelerar. Así no te cansas y después rematas”. Efectivamente hice lo que me dijo. Me mantuve de última y luego aceleré; las fui pasando una a una, y gané. Me recibió en la meta, con más instrucciones. Llegamos a la casa, yo con medalla encima, y le dijo a mi mamá: “Fue una carrera boniiita”.

Pero realmente bonita, especial, excepcional, inmejorable, sin reclamos y hasta envidiable ha sido su carrera como papá. Hace algún tiempo alguien me hizo descubrir lo mucho que él me quiere y lo inmenso que es mi cariño hacia él. Desde entonces existen las ganas e intenciones de decirle que lo quiero, todos los días, cada vez que pueda y cada vez que lo vea. Pero pocas veces lo he hecho. Hoy era uno de esos días en los que la excusa serviría para abrazarlo y amapucharlo, jalarle los cachetes, despeinarlo y armar un escándalo por lo bello que está.

Pero no está.

Se encuentra en algún lugar de la geografía suramericana, fastidiado porque la llovedera no lo deja salir a conocer la ciudad. En la mañana hablé con él. Lo felicité por su día y le dije que aquí tenía su regalo, pensando en que sería una noticia tan agradable como para no sentir nostalgia por estar lejos de su casa. Pero resulta que quien sintió más nostalgia, y por poco lloró, fui yo, al escuchar que los chamos que están allá con él lo felicitaron por el día del padre y le regalaron una caja de chocolates. Contentísima por la noticia y con los ojos aguados me despedí. En la noche esperaré a que se conecte para decirle que lo quiero muchísimo. Y si no llega, lo llamo.

Este día del padre sin él no me gustó…

sábado, 16 de junio de 2007

crónicas verdaderas de un mochilero imaginario (II)

tres días bajo el agua helada. en una oscuridad casi total y con el peso de mil toneladas métricas de agua sobre mi cabeza, comenzaba a desfallecer. debía permanecer erguido o mi snorkel se inundaría de sales marítimas. como verán, se trata de un snorkel bastante largo.

la arena bajo mis pies, mármol virgen antes de mi pesado andar, acusaba las huellas de un viajero errante que sin saberlo estaría a tiro de convertirse en el protagonista de centenas de historias surreales.

al principio no tuve mayores problemas para alimentarme. mi dieta consistía en plancton y sandwiches de atún, los cuales, dicho sea de paso, eran más difíciles de atrapar conforme aumentaba la profundidad. con no más de 2mil bolívares en el bolsillo y una tarjeta de telecajero a más de 2Km bajo el agua, tuve que ingeniármelas (y no me enorgullezco de ello) invadiendo apartamentos de sirenas desprevenidas en los que vaciaba sus neveras mientras ellas miraban en la tv a la estrella local patricio, en compañía de bob esponja.

Mi travesía no se detuvo nunca. Seguí y seguí. caminos peligrosos me aguardaban, y eso era algo que iba a descubrir más temprano que tarde. perdido por las calles de la atlántidas city, maravillado por sus bioluminiscencias y sus casinos me topé con una pandilla de malosos calamares argentinos quienes se autoproclamaban los reyes de la alta suciedad al tiempo que se burlaban de mi falta de agallas.

“aquí fue” – me dije, resignado. Y cerré los ojos. Los cerré con tal fuerza que pensé que más nunca volverían a abrirse. Esta es la parte que no recuerdo. Oí un crujido, luego una salpicadura y luego a un chef cuyo acento debía ser de alguna costa del mediterráneo. Nada más.

al despertar, me encontraba en un camarote, una habitación metálica y de reducidas dimensiones cuyas paredes rayadas me advertían que “el conse estuvo aquí” y que “el que lea esto es maricón”. me levanté de la cama. abrí la puerta y reconocí esa voz:

- hijo er diablo, de vainita t’espescueza eze animarr. Vení, vení, zentate y probá er calamar rebozaozi quiere limón, en la nevera hay. eso zi, cuidao y agarra el yogur der profe... eso es lo único que come er musiú. conse, arrímese y dele un espacito ar muchachio


el hambre descomunal desvaneció mis reservas. Me senté al lado de un regordete marinero apodado el conse (supongo que por consentido) y devoré el plato.

- ¿cual es su nombre? inquirí.

- ¿nederberto landaeta, pa zerví. – respodió – los amigos me dizen ned land

- ¿le han dicho que tiene un parecido increíble con kirk douglas?

- uuuuuuuffff muchaaaachio, como no tienejidea. er capitán nemo me lo dize toer tiempo.

- ¿nemo?

- zi. Nepomuceno Arviárez, pero le dicen nemo como ar pescao mocho. ahora que vuelva der mercao lo conoze, muchacho. por cierto, pa dónde es que vas tú?

- a europa, señor! exclamé emocionado, al recordar el destino con el cual había abandonado mi país.

- pa uropa? ezo ta bueno, nosotro también vamo porái. después der piaje son como 45 minutos de aquí palla.


acto seguido prendió el reproductor portátil y despedazó una canción típica del oriente venezolano. entre grito y grito acotaba:

- yo te digo una cosa, esos carajos guarberto y barreto son unos maestro… barreto debe ze er que toca er cuatro, poque nunca le escucho la voz. - y entonó - a cuerpo cobarde cómo se menea que agarre una pea de dios se la guardeeee… pero dale puej tambien, no me dejes zolo cantando…

entre cantos proseguimos el periplo submarino.

+Ari presenta: Hikikomoris

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by Francesco Jodice y Karl Karman

Esta semana realicé un seminario de fotografía con la Fundación Cultural Chacao y la Embajada de España, y una de las cosas que más me llamó la atención fueron las fotografías y videos realizados por los artistas Francesco Jodice y Karl Karman sobre los llamados Hikikomoris.

Los Hikikomoris son personas jóvenes, generalmente varones, entre los 17 y 30 años que viven recluidas en sus casas por decisión propia durante semanas o meses, por lo cual, cortan cualquier comunicación con la sociedad en vivo/directo y únicamente la mantienen mediante la virtualidad de la web. Estos pueden pasar días sin salir de un espacio (generalmente una habitación en la casa de sus padres) llegando al límite del encierro, viendo televisión todas las noches, jugando videojuegos o chateando, a tal punto que pueden dejar de pensar en su bienestar físico; por ejemplo, pueden llegar a bañarse cada seis meses o dejar de comer por varios días.

Este fenómeno social, o patología según los médicos, se viene presentando desde hace ya algunos años específicamente en Japón, debido a los fracasos sociales de cada uno de estos individuos (uno de cada diez jóvenes japoneses), particularmente por la presión en la excelencia educativa o la independencia individual.

UNICEF entre otras instituciones de ayuda humanitaria, propone programas informativos específicamente para los padres de los Hikikomoris. La finalidad de estos programas radica en la motivación a socializar nuevamente, ya que los encierros suelen causar grandes depresiones en los individuos, más aun en etapas adolescentes. Por las diferentes patologías que estos grupos presentan, se ha demostrado que los Hikikomoris pueden llegar a ser las nuevas sectas suicidas de este milenio.

oidos neiked III

Buenas... pasaba por acá.

No tengo ninguna obligación de pedir disculpas por mi ausencia porque, entre otras cosas, estoy seguro que nadie notó que tenía tiempo sin escribir. Ni imaginar remotamente que alguien estaba esperando por otra entrada de "oídos neiked", pero me debo a uds. cuando digo que no me atrevía a escribir por temor a pecar de frívolo dentro de toda la coyuntura política que atraviesa (¿atravesaba? ¡qué rata!) nuestro país.

Sólo tengo para uds. dos cositas que logré escuchar en mi último viaje a los hermosos parajes de la Ciudad de Mérida. Rodé unas 13 horas para llegar a este hermoso Estado de gente noble
y trabajadora. En los días que estuve ahí, yo también fui uno de ellos... no tan noble, pero si muy trabajador.

Bueno... iba en una camioneta que alquilamos para llegar a un sitio de difícil acceso. Iba yo en el asiento del copiloto y justo atrás mío no cesaba un alboroto sostenido y patrocinado por Andrea (6 años) y Marta (4 años), hijas de una maestra de escuela que nos estaba sirviendo de guía.

Ellas no paraban de discutir y de repente meten a la madre (es importante que se lo imaginen en el gracioso acento de los simpáticos niños andinos):
- Andrea: Maaamiiiiiii!!!!! Marta me dijo mentirosa.
- Marta: Mentirosa!!!!!!!!!!!!!!!
- Andrea: ¿Vió, mami, Vió?

La última, otra maestra de escuela charlaba con alguien de un pueblito perdido en los páramos acerca del importante número de personas que se estaban muriendo en la comunidad. Después que la señora del pueblo le informó a la maestra que se había muerto (también) la señora Teófila, la maestra se sorprendió diciendo: "¡Que calamidad! Bueno, pero esa señora tenía casi ciento y pico de años"

¿CASI CIENTO Y PICO DE AÑOS?... :-S

Hasta pronto...

jueves, 14 de junio de 2007

Aló Cantv


gracias y desgracias de la nueva era de las comunicaciones

miércoles, 13 de junio de 2007

¿por qué insistes en tratar de usar el teclado?

... irresponsable

oooo

Viejo, léeme las cartas

Viejo, léeme las cartas y ponme de mejor humor que este vino tinto, dime lo que quiero escuchar. Dime que mañana despertaré en una playa de aguas tibias tornasoladas divinamente acompañada. Augúrame milagros viejo, cosas improbables, imposibles. Regálame esperanza para llevar y magia para comer aquí.

Hugo te llamas y tuviste un hijo de mi signo. “Tauro. Tauro. Ustedes son una cosa seria” dices con el acento enrevesado de lo que se quedaron sin dientes años ha. Mientras me descifras el ensortijado destino te sirvo una copa y me dedico a pensar en todo lo que no estás diciendo. No te presto atención, releo las cartas a mi conveniencia y no he dicho una palabra cuando profetizas: “La respuesta a lo que estás preguntando es no.” Nunca me ha gustado cuando haces eso ¿qué te crees? ¿Un viejo brujo?

No me mandes a cortar la pica con la izquierda si no vas a decirme lo que quiero escuchar. Sabes que no me convencen los comodines: veo mucho dinero, viajes y un extranjero que se vuelve loco por ti. No gracias, dime la verdad. De mi playa para la juventud y mi pueblito de montaña para envejecer hablándole a los canarios más sana que lúcida.

La verdad viejo, es que no eres un actor venido a mínimo de tanto vicio y miseria. Los otros mienten, tú no. Naciste escuchando las voces del mundo entero y llegaste a esta mesa, incomprendido, golpeado por la crueldad de perder a un hijo. Un hijo Tauro, cosa seria, que veía por ti y te amaba. Yo te creo todo, hasta ese No malsano. Pero ya calla las voces que nos vamos. Salud.

lunes, 11 de junio de 2007

El primer paso es tuyo


Movimientos ciudadanos, articulación a través de nuevos medios de comunicación, nuevas redes altergeográficos, espacios de autonomía, velocidad, fugacidad, un flashmob para unirnos y desatarnos del nudo de la no-participación.
Las herramientas están en la punta de tus dedos. La cultura, la comunicación, las letras, el arte, son armas de construcción masiva.
Dos mujeres nos ven, el mundo, a veces, también.

domingo, 10 de junio de 2007

Pequeñas cosas que mi abuela no debe leer


Capítulo 4
La identidad de d-mat


Soy yo. Es verdad. Lo juro por mis hijos. En un afán por armar polémica me puse el disfraz de la mayamera Cristina y comencé a irrespetar a los invitados, copiando fórmulas existentes. Les guste o no, soy yo. Pido perdón a mi abuela por esta aberración. Pero soy así. Más alborotador que la Colomina y tan odiado como una arepa fría rellena de salchichas con salsa rosada –de esas que venden en las bombas de carretera-. Está de más decirles que es un efecto lascivo que se apodera de mi. No lo puedo controlar. Cuando me meto en personaje, no puedo evitar herir susceptibilidades. ¿Quién más que yo lee este blog con fanatismo? ¡Nadie! Seguro publicaré un comentario diciendo que es falso, que el verdadero d-mat soy yo y que elchamodel114 (con lo ridículos que son esos dígitos) es un impostor. Pero es algo que se escapa de mis manos. No pido disculpas por algún comentario recurrente e insano. Soy así. Desconsiderado, irreverente, impulsivo e irrespetuoso. He dicho.
Próximo capítulo: La cocina del restaurant

crónicas verdaderas de un mochilero imaginario (I)




si alguna vez se han preguntado si la mancha de gorbachov es un lunar cancerígeno o una peca fuera de control, han errado en ambas suposiciones. se trata del acrónimo GADU que para la masonería tradicional significa "gran arquitecto del universo" o "pescado dulce igual a pollo" para la masonería adogmática. puede que la traducción no sea del todo correcta.

lo cierto es que se la hice yo.

verán: desde joven me ha gustado dibujar no sólo figuras, sino también con
tenidos. en especial si puedo hacerlo en lugares poco comunes. y fue ello lo que me llevó a mochilear por el globo. de hecho, tengo el récord mcguinnes de la mochila más grande del mundo, pero eso es entre mi urólogo y yo.

el principio de esta saga se remonta a marzo de 1986, cuando conocí a mijaíl en la charcutería de un central madeirense. él era secretario general del partido comunista de la unión soviética (PCUS) - se pronuncia petkoff - y se encontraba de paso por caracas buscando una parabólica para captar desde rusia a los minireyes del humor. yo, era un simple ingeniero industrial adscrito a la gobernación del estado amazonas. debatiendo en el pasillo de cereales, acerca de temas tan diversos como el despertar del hiphop en español o las similitudes entre el culei y el vodka destilado, entablamos lo que llegaría a ser una hermosa amistad.

(al enterarse de lo de baudilio díaz, desistió de la idea de la parabólica y se conectó a omnivisión)

él se marchó a su tierra, llevando consigo chorizo carupanero e historietas de condorito. nos escribíamos al menos una vez al mes mensajitos de texto y cuando el cyber cercano a mi casa no estaba lleno de motorizados buscando repuestos en mercadolibre.com, hacíamos videoconferencias. demás está decir que sus fascinantes historias acerca de europa y el mundo, incluyendo la sierra de perijá, lograron sacudir una fibra dentro de mí. quiero contar esas historias me dije.

sin más, empaqué un paquete de pilas AA para mi discman, agua mineral, la banda sonora de trainspotting y una banda de rodamiento, por si acaso. recuerdo las palabras que exhalé a los 4 vientos, como un beodo cualquiera: hoy el horizonte es apenas un punto ante mis ojos. mañana, una inmensidad bajo mis pies.

así comenzaba mi aventura. snorkel y careta en mano, me dispuse a cruzar el atlántico.

jueves, 7 de junio de 2007

... a mí me gustó la parte en que stalin dijo: "nada, nada más!"

nahh, yo prefiero... yo vibré cuando el otro dijo "renuncia y derrota" y "auto-derrota". palabras claves.

a mí, me asombra mi capacidad de seguirme asombrando. también me asombra al punto del éxtasis imaginativo que, si bien las palabras tienen tanto poder que por sí mismas pueden dar pie a las acciones generadoras de cambios, los silencios tienen mayor poder aún: el poder de desahuciar, desanimar y, ulteriormente, desarmar a ese movimiento estudiantil al que tanta propaganda se le ha hecho.

al final de cada marcha siempre han habido tarimas, escenarios para que leo, juanba, "feddy" o ra-2-ki (el de baruta, el malandro) sean una vez más los protagonistas de la historia que escribimos como lápices, sin más cerebro que una goma (aunque sin las propiedades correctivas de ésta). al final de esta, no hubo nada.

yo no marcho.

miércoles, 6 de junio de 2007

lunes, 4 de junio de 2007

En Memoria a Carbón





Nunca habíamos tenido un perro porque a mi mamá no le gustaban. No recuerdo con demasiada nostalgia no haber tenido uno en la niñez más temprana, pero cuando Carbón llegó a nuestra casa la vida cambió. Mi mamá en un ataque de espontaneidad aceptó que aquel cachorro negro viviera en casa y sin duda nos conquistó con su ojos negros, su pelo negro, sus orejas negras, sus patas negras.

Era negro como una Caraota, no sé si les queda claro. Pero Caraota es un nombre espantoso para un perro. Entonces le pusimos Carbón que se parecía a él. Cuando lo llevamos al veterinario supimos que ese perro era más fino que todos juntos. Era un terrier escocés. Eso fue a principios del 2000. Carbón fue un perro que nació con el milenio.


Entre sus primeras hazañas estuvo la de comerse su propia cama y descubrir lo que sería siempre su mayor felicidad: la pelota. Recuerdo que los primeros días la metía bajo la cama, luego se metía él y luego no podía salir. Y uno, enternecido con el cachorro iba y levantaba la cama para dejar de escuchar su quejido. Pero él volvía. Y uno, regresaba religiosamente (arrecho) y le levantaba la cama.


En esos primeros años despertaba con la locura de Carbón y la locura de Marisandra, mi hermana. Ella le abría la puerta a las 6 y pico y el perro me lamía la cara hasta que yo despertaba. Ya se sabe que todos los perros se parecen a sus dueños y carbón era loco y temperamental como todos nosotros.

Con el paso del tiempo descubrimos que no toleraba el “cumpleaños feliz” ni siquiera podía escucharlo en televisión. En la medida que fue creciendo se hizo un perro solemne, a veces demasiado serio para ser un perro y demostró su favoritismo por mi mamá, parándonos bola a los demás sólo cuando ella no estaba o estaba ocupada.

Carbón fue un irreverente. Nunca le dio la gana de hacerse el muerto, ni de dar la vuelta, ni de dar la pata. Al contrario ante la increpación de “Ven, Carbón”, el pana te miraba con cara de “¿Cuánto hay pa eso?

Sin embargo y a pesar de su carácter de negro pretencioso, Carbón fue nuestro primer perro. Fue el primer niño de la casa prácticamente, le pusimos mil apodos, dormimos con él, le cantamos cumpleaños los últimos siete quinces de noviembre, aunque se molestara con nosotros porque de pana odiaba el cumpleaños feliz.


Escribo todo esto porque hoy un conductor esquizoide atropelló a mi perro y gracias a él ya no tenemos perro. No sé si es muy cursi escribir esto pero quise expresar de alguna manera cuánto voy a extrañar a Carbón. Recuerdo en esta onda nostálgica que la primera película que vi en el cine fue Todos los perros van al cielo. Ojalá que Carbón sea el negro más bello del cielo de los perros y que cuando llegue lo reciban con un partido de fútbol que seguro le gustaría.

domingo, 3 de junio de 2007

Sánchez Presenta 06 - OTPOR

Cinco grandes frases sobre la historia:

5.- "La aspiración democrática no es una simple fase reciente de la historia humana. Es la historia humana." (Franklin Delano Roosevelt).-

4.- "Historia es, desde luego exactamente lo que se escribió, pero ignoramos si es lo que sucedió." (Enrique Jardiel Poncela).-

3.- "El único deber que tenemos con la historia es rescribirla." (Oscar Wilde).-

2.- "Quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia." (Aldous Huxley).-

...



1.- "La historia es la ciencia de lo que nunca sucede dos veces." (Paul Ambroise Valéry).-


Después de ver el video surgieron preguntas en mi mente que antes no estaban ahí... La pantalla lo aguanta todo y el humor, definitivamente, es un arma.

Pequeñas cosas que mi abuela no debe leer


Capítulo 3
Mi amiga Zafiro

Hay una luz que la arropa y ella hace lo propio con un tubo recién cromado que apunta a las nubes dibujadas en el techo. La cadencia de Zafiro puede cautivar a cualquiera. Tiene dominio de todos sus músculos y se nota desde donde estoy sentado. Con sus ojos grandes y su melena rebelde es el centro de atracción de todo el local. La gente le grita, los viejos le dan plata y yo la miro y rindo el trago, porque no hay dinero para otro más. Hay noches en las que prefiere usar la calle para estar de tú a tú con el soberano sin que ningún chulo se interponga. Zafiro es una buena mujer, pero sus ex maridos han sido malos y de eso hemos hablado hasta que se hace de día, porque puedo decir que si algo sabe hacer bien mi amiga Zafiro es hablar y, cómo no, escuchar. Es discreta y la confidente ideal. A mi me encanta charlar por horas con ella, porque de alguna forma también me gusta, como a ella, ver a los ojos. Nunca me dio pena sentarme a su lado y tratarla como se merece, como a una buena mujer. Una madre/hembra, que trabaja y se desvela y habla tan bonito de su carajito que cualquier guarapo se pone aguado. Nunca quise subir a la pieza con ella por temor a enamorarme. Es mejor seguir como amigos y no mezclar las cosas. Quién me aguanta después, enamorado de Zafiro, entrando al local a buscarla para contarle ligero del guayabo que llevo por su culpa.

Próximo capítulo: La identidad de d-mat.